domingo 16 de agosto de 2026

LOCALES | 16 ago 2026

EDITORIAL DE DOMINGO

¿Qué le estamos diciendo a nuestros jóvenes?

07:56 |La inversión puede ser bienvenida; convertirla en símbolo del desarrollo de Junín es otra cuestión


Por: Redacción Semanario de Junín

EDITORAL PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 527 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 15 AL 21 DE AGOSTO DE 2026

Hay mensajes que los gobiernos transmiten aun cuando no los pronuncian. Se expresan en sus prioridades, en aquello que celebran y, también, en aquello que dejan de mirar.

La llegada de una conocida cadena de comida rápida a Junín fue recibida con entusiasmo por el intendente interino, Juan Fiorini, por el senador Pablo Petrecca y por buena parte de sus funcionarios. La incorporación de 85 jóvenes a su plantilla fue presentada como una noticia auspiciosa para la ciudad. Y lo es para esos jóvenes que encontraron una oportunidad laboral en tiempos en los que conseguir empleo resulta cada vez más difícil en parte por las políticas económicas que estos mismos dirigentes avalan.

Pero hay un dato que debería obligarnos a mirar un poco más lejos: fueron alrededor de 500 los jóvenes que se presentaron para conseguir uno de esos puestos.

La pregunta entonces deja de ser si está bien que llegue una inversión o si es bueno que 85 personas tengan trabajo. Pero además el interrogante es qué mensaje recibe el resto de los jóvenes que estudian, se capacitan y se esfuerzan para levantar la vara de su futuro.

Junín tiene una oferta educativa enorme para una ciudad del interior. Institutos terciarios, universidades, docentes de primer nivel, investigadores y jóvenes que dedican años a formarse con la expectativa de construir una vida mejor. ¿Qué sienten cuando observan que, en la escena pública, una de las grandes celebraciones oficiales está vinculada con un emprendimiento cuyo principal requerimiento laboral se encuentra muy lejos de buena parte de esa formación?

No se trata de menospreciar ningún trabajo. Preparar y servir una hamburguesa es un trabajo digno. Lo que debería preocuparnos es que ese pueda aparecer como el horizonte de una ciudad que tiene recursos humanos capaces de afrontar desafíos mucho más ambiciosos.

También existe otra contradicción que merece ser señalada. Mientras desde el Estado se habla de alimentación saludable, prevención y mejores hábitos para nuestros chicos, se celebra con particular entusiasmo la instalación de un negocio cuyo modelo comercial está asociado precisamente al consumo de comida rápida (chatarra). La inversión puede ser bienvenida; convertirla en símbolo del desarrollo de Junín es otra cuestión.

Un lector podría objetar, con razón, que toda inversión genera movimiento económico, empleo y recursos para las familias. Es cierto. Pero gobernar también implica decidir qué inversiones se buscan, cuáles se estimulan y qué ciudad se pretende construir alrededor de ellas.

Junín tiene productores, empresarios, profesionales, universidades, capacidad logística, recursos naturales y una comunidad que durante décadas demostró que puede hacer mucho más que consumir lo que otros producen.

Por eso resulta frustrante que la política parezca encontrar su mayor entusiasmo en el impacto mediático de una inauguración, mientras queda pendiente la tarea mucho más difícil de generar oportunidades para quienes estudiaron, se capacitaron y aspiran a desarrollar aquí todo aquello que aprendieron.

Los 85 jóvenes que consiguieron trabajo merecen celebrar. Los otros 415 también merecen una respuesta que no debiera ser una foto de campaña, sino una ciudad capaz de ofrecerles un futuro a la altura de su esfuerzo.

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