miércoles 2 de septiembre de 2026

LOCALES | 2 sept 2026

SOCIEDAD

Internet, Indonesia y la plaza 25 de Mayo de Junín

15:44 |“Farmear aura” es una de las expresiones que más empezó a circular entre jóvenes y adolescentes en redes sociales. La frase combina un término de los videojuegos con una palabra utilizada para describir la personalidad, presencia o capacidad de una persona para llamar la atención. El fenómeno se vivió también en Junín.


Hace pocos días, Diego Latorre protagonizó un intercambio desopilante con Sebastián Pollo Vignolo en el programa F90 de ESPN al confesar que se encuentra en contra de usar la expresión “farmear aura”.

Todo comenzó cuando Latorre preguntó, con genuina perplejidad, qué era el “fandom” y emparentó la expresión a “los nuevos modismos” como “farmear aura”. Vignolo, fiel a su costumbre de adoptar el vocabulario de las nuevas generaciones, no tardó en convertir el momento en una invitación: “Vos querés farmear aura, hablá conmigo”. La respuesta de Latorre fue tajante: “No, no, para nada”.

El momento más hilarante llegó cuando Vignolo le preguntó qué pasaría si Yanina Latorre, su esposa, le propusiera salir a farmear aura. El exfutbolista respondió sin dudar: “Le digo: ‘Farmeá sola. Andá a una farmacia’”. La confusión entre el verbo y el comercio desató las carcajadas del panel, con uno de los presentes preguntando: “¿Qué tiene que ver la farmacia?”. Vignolo cerró el chiste con una advertencia: “Te van a atacar, eh. Mi comunidad te va a atacar”. “Tengo el derecho de ser yo”, respondió Latorre.

El relator, de 50 años, se ha ganado esa comunidad digital precisamente por su apropiación del vocabulario de la Generación Z. Palabras como “aura”, “prime” o “baitear” forman parte de su repertorio habitual en el aire, algo que en marzo pasado ya le había valido un reclamo de Óscar Ruggeri, quien le dijo entre risas: “Por favor, mirá las palabras que tirás. Está mi mamá escuchando también”. Vignolo le retrucó entonces: “Si no sabés cómo hablan los pibes no podés hablar. Tu mamá tiene ‘aura’”.

El concepto surge de la combinación de dos mundos: la cultura de los videojuegos (Gaming) y la búsqueda incesante de aprobación en redes sociales como TikTok, IG y X

EN LA CANCHA, CASI

El pasado domingo, el árbitro Fernando Espinoza protagonizó uno de los momentos más inesperados de la jornada en el fútbol argentino antes de que el partido entre Belgrano y Defensa y Justicia siquiera arrancara. En el centro del estadio Julio César Villagra, durante el sorteo previo al encuentro por la sexta fecha del Torneo Clausura, el juez de 42 años soltó una pregunta que nadie en la cancha —ni los capitanes, ni el cuarto árbitro, ni probablemente ningún referí en la historia del fútbol local— había formulado antes: “¿No quieren hacer una competencia de farmear aura? ¿Nada de eso?”

La escena, captada por las cámaras, se hizo rápidamente viral. El video muestra a Espinoza frente a los dos capitanes con una expresión entre seria y pícara, como quien tantea si el chiste va a aterrizar o va a quedar flotando en el aire del Gigante de Alberdi.

Del lado de Belgrano estaba Lisandro López, el zaguero central del Pirata cordobés. Del lado de Defensa y Justicia, con la cinta en el brazo, Leandro Fernández. La propuesta del referí los encontró en posiciones bien distintas: Fernández mantuvo el gesto impasible y respondió un contundente “no, no”. López, en cambio, la procesó al instante y no pudo evitar que se le dibujara una sonrisa. Fue la única respuesta visible al intento de Espinoza, que quedó así a mitad de camino entre el éxito y el silencio incómodo. 

La expresión “farmear aura” fusiona dos universos. “Farmear” proviene de los videojuegos, donde significa repetir acciones para acumular recursos o experiencia. “Aura”, por su parte, representa el carisma, la presencia y el magnetismo que una persona proyecta ante los demás.

La combinación describe situaciones donde alguien “acumula puntos” de prestigio con gestos, poses o actitudes. Sería algo así como acumular puntos de carisma. La expresión tiene además un componente humorístico. Muchas veces se utiliza para exagerar situaciones comunes, alguien hace una buena jugada en un partido, logra una maniobra complicada sin ponerse nervioso o aparece caminando con una actitud particularmente segura y los demás pueden decir que está “farmeando aura”.

En la tele, en la cancha y en la plaza de Junín: El fenómeno social se instaló con fuerza y dejó la pantalla para instalarse como contacto personal

El fenómeno se expandió entre comunidades gamer y fanáticos del anime entre 2024 y 2025, y desde entonces inundó TikTok, Instagram y X con frases como “+1000 de aura” o “perdió aura”. Las batallas de farmear aura ya trascendieron las pantallas.

La expresión comenzó a circular en Internet alrededor de 2024 y posteriormente se convirtió en una tendencia global. Uno de los momentos que ayudó a popularizar el concepto fue la viralización de videos del joven indonesio Rayyan Arkan Dikha, cuya particular manera de bailar en la proa de una embarcación durante una competencia tradicional fue presentada en redes como una muestra de “aura farming”.

En países como Argentina, Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay se organizan encuentros en plazas y espacios públicos donde dos participantes se enfrentan cara a cara con gestos, poses y referencias a memes, mientras el público vota con aplausos quién acumuló más aura. Algunos eventos ya incluyen jueces, eliminación por rondas y premios en efectivo.

En este contexto, Junín no estuvo ausente de una movida que tuvo su reunión en la plaza 25 de mayo que contó con escasa visibilización en los medios tradicionales, pero con una gran movida en las redes sociales.

Lo ocurrido en la céntrica plaza juninense se inscribe en esa expansión con la novedad que aquello que estaba circunscripto a la pantalla y las redes y ahora pasó a ser un encuentro presencial.

UNA TENDENCIA QUE DESCONCIERTA

No obstante, no todo el mundo entiende este fenómeno. "Aura es un estilo de vida" que "casi nadie entiende", resumió el organizador de una próxima batalla en Buenos Aires.

Y esa incomprensión es especialmente visible entre generaciones. Mientras para muchos adolescentes las poses y los gestos contienen referencias inmediatamente reconocibles, algunos adultos ven estas competiciones como una muestra del empobrecimiento de la cultura popular.

La reacción ha llegado incluso a la política. Un alcalde de Honduras prohibió las batallas. La psicóloga venezolana María Eugenia Tovar sostiene que este tipo de competiciones pueden favorecer los encuentros presenciales entre adolescentes, algo especialmente significativo para una generación acostumbrada a relacionarse a través de las redes sociales.

Y quizá ahí esté una de las claves de su éxito. Un fenómeno nacido de TikTok e Instagram está consiguiendo que los jóvenes dejen durante unas horas la pantalla individual para reunirse físicamente, aunque después todo vuelva a acabar grabado con un teléfono y publicado en internet.

Tal vez un chico de apellido Rosales, el ganador de la competición de Ciudad de México, dio una explicación mucho más sencilla. "Más que por un premio, lo hago para divertirme y salir de casa".

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