Diego Hartfield defendió el ajuste del Gobierno de Javier Milei y pidió reducir la asistencia estatal a los clubes, pero su postura quedó atravesada por un dato de su propia historia: cuando tenía 16 años, el hoy diputado de La Libertad Avanza también recibió una beca del Estado para poder desarrollar su carrera como tenista.
Durante una reunión de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, el legislador por Misiones cuestionó el esquema de subsidios que reciben las instituciones deportivas y respaldó la necesidad de mantener las cuentas públicas en orden. Sin embargo, sus palabras generaron un particular contrapunto cuando apareció el recuerdo de aquella ayuda que él mismo recibió durante su adolescencia.
Hartfield, que llegó a ser número 73 del ranking ATP y se retiró del tenis en 2010, vivió durante dos años en el CeNARD gracias a una beca que le permitió entrenarse en Buenos Aires y continuar con su formación deportiva.
El planteo del diputado se produjo durante una reunión de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, en la que distintos representantes de clubes expusieron las dificultades que atraviesan las instituciones y el impacto que tiene el ajuste sobre el deporte.
Hartfield, vicepresidente segundo de la comisión, defendió la posición del Gobierno de Javier Milei y sostuvo que el objetivo debe estar puesto en ordenar las cuentas públicas.
“Nuestra postura es tener las cuentas ordenadas”, sostuvo el legislador. Y al referirse puntualmente a la asistencia estatal, agregó: “Lamentablemente, vivir de subsidios puede tener sus costos”.
La frase generó un momento incómodo cuando se puso sobre la mesa un aspecto de su pasado deportivo: Hartfield también recibió apoyo del Estado cuando todavía era un adolescente y buscaba convertirse en tenista profesional.