Por: Redacción Semanario de Junín
Este pasado domingo, una motociclista sufrió una seria caída en la rotonda de avenida de Circunvalación y acceso a la terminal y centro comercial. No es la primera vez que ocurre un hecho así y tras el incidente vial las miradas se posaron en un detalle que el lugar presenta: un pequeño cordón interno, que para un auto es imperceptible, pero para una moto es un riesgo mayor.
En la jerga técnica, el cordón de rotonda (también conocido como borde montable, bordillo inclinado o apron en inglés) sirve principalmente para permitir que los vehículos largos de gran tonelaje puedan girar correctamente sin invadir los carriles contrarios ni dañar la infraestructura. A diferencia de los cordones normales que son altos y rectos, este tiene una inclinación suave para no dañar los neumáticos ni los ejes de los vehículos pesados.
En el caso del construido en la avenida Circunvalación, si bien fue pensado para eso, la línea amarilla que advierte su presencia está despintada o borroneada en varios lugares y no advierte correctamente el peligro que significa transitar por el lugar. Si bien las normas viales indican que la circulación debe hacerse por el carril derecho si se va a salir en las primeras salidas (derecha o de frente) el problema aparece cuando se usa el carril interior para realizar un giro completo o cambio de sentido para ingresar a la terminal. Y si bien no es correcto 'pisar' el borde, el problema es que no se advierte el mismo, ya que su pintura se encuentra deteriorada.
Familiares y amigos de Sandra Galván, la joven accidentada este domingo, iniciaron una campaña en redes para solicitar dadores de sangre para la joven que fue hospitalizada y al mismo tiempo, reclamaron a las autoridades que realicen las labores pertinentes para que hechos como el de Sandra no vuelvan a repetirse en el lugar.