Por: Redacción Semanario de Junín
Hay ciudades que producen artistas. Y hay ciudades cuyos artistas, de alguna manera, terminan llevando el nombre de ese lugar allí donde desarrollan su obra. Junín tiene en su historia cultural algunos ejemplos que trascendieron largamente sus límites. Batato Barea es, probablemente, uno de los más singulares.
Ahora aparece otro nombre que empieza a ocupar un lugar propio en la escena cultural porteña: Donna Tefa Sanguinetti.
Actriz y guionista, nacida en Junín en 1994, Donna Tefa participa actualmente de dos producciones audiovisuales que generaron repercusión nacional: “Barreda”, película estrenada en Prime Video, y “Moria”, la serie de Netflix sobre la vida de Moria Casán. En esta última no solo intervino como guionista: también tuvo a su cargo la interpretación de Batato Barea. La historia tiene una de esas coincidencias que parecen escritas por un guionista.
Tefa nació en 1994, en Junín, y a los 18 años terminó el secundario y se fue a Buenos Aires “con una valijita llena de sueños”
Donna Tefa tenía 18 años cuando terminó el secundario y se fue a Buenos Aires con una valija y una idea bastante clara: construir allí su propio camino.
Según contó en una entrevista realizada por Emmanuel Franco para el suplemento Soy de Página/12, publicada esta semana, en Buenos Aires comenzó a descubrir buena parte de las preguntas personales y artísticas que terminarían definiendo su trayectoria. Estudió Artes Dramáticas en la Universidad Nacional de las Artes, tomó clases de teatro, escribió y comenzó a vincularse con grupos de jóvenes que producían sus propias obras.
Primero apareció la llamada Selección Sub-23, un grupo de jóvenes vinculados al teatro que escribían, producían y actuaban sus propios espectáculos.
Después llegaría Estudio QP —Estudio Quién Paga—, una mesa de guionistas de la que forma parte y cuya característica, según explica, es que todos escriben.

“Escribir teatro y montar espectáculos fue mi gran escuela de escritura”, relató.
Antes de llegar a las grandes plataformas, entonces, hubo escenarios pequeños, funciones únicas, grupos de artistas y una práctica sostenida de escribir y poner textos en escena.
También hubo un recorrido personal. A los 25 años comenzó su transición y, paralelamente, fue consolidando una carrera artística que no quedó circunscripta a las cuestiones vinculadas con su identidad. Su trabajo empezó a abrirse camino en distintos formatos y espacios de la cultura porteña.
Pero hay un detalle no menor y es que Donna Tefa no llegó a las grandes producciones solamente para actuar. Llegó también para escribir.
Participó como guionista en dos proyectos audiovisuales que generan toneladas de debate y conversación en la esfera pública: Moria, la serie de Netflix, y Barreda, la película
En 2024 comenzó a trabajar en el proyecto de “Barreda”, junto a Juan Cavoti y Tamara Talesnik, en un equipo que también integraron Daniela Goggi y Josefina Licitra.
La película, dirigida por Goggi, reconstruye la historia de Ricardo Barreda y, sobre todo, intenta desplazar el foco de la fascinación que durante décadas produjo la figura del asesino para recuperar la dimensión humana de las cuatro mujeres asesinadas. La propia Tefa explicó que las investigaciones de Soledad Vallejos y Florencia Etcheves fueron fundamentales para el desarrollo del guion. Parte del trabajo consistió en reconstruir a esas mujeres a partir de testimonios que permitieran discutir la imagen que Barreda había construido sobre ellas.
No es un dato menor. En una producción sobre uno de los crímenes más recordados de la Argentina, la tarea de los guionistas consistió también en decidir desde dónde contar la historia.
Después llegaría Moria. En junio de 2025, Javier Van de Couter la convocó para incorporarse al equipo de guionistas de la serie. Primero trabajó sobre el arco protagonizado por Sofía Gala y luego sobre la Moria interpretada por Griselda Siciliani. La serie tiene entre sus guionistas a Donna Tefa Sanguinetti.
Pero el vínculo con la producción terminaría siendo mucho más particular. Porque en una de las escenas de “Moria” aparece Batato Barea. Y quien lo interpreta es Donna Tefa. Una coincidencia demasiado juninense.
Batato Barea, cuyo nombre real era Salvador Walter Barea, nació en Junín en 1961. Fue actor, performer, poeta y una de las figuras fundamentales de la cultura under porteña de los años 80. Junto con Alejandro Urdapilleta y Humberto Tortonese integró uno de los tríos más recordados de aquella escena artística que desafió las convenciones y dejó una marca profunda en la cultura argentina.
En la serie, Batato aparece durante el período de “A la cama con Moria”, y protagoniza junto a la conductora uno de los momentos más particulares de la ficción.
La elección de Donna Tefa para interpretarlo produjo una coincidencia difícil de pasar por alto: dos artistas nacidos en Junín, pertenecientes a generaciones diferentes, vuelven a encontrarse en una producción nacional que reconstruye la vida de Moria Casán.
Pero para Tefa la coincidencia fue todavía mayor. Según relató al periodista Emmanuel Franco, cuando el director Javier Van de Couter le propuso presentarse al casting para interpretar a Batato, aceptó inmediatamente. Después, cuando supo que había quedado, comenzó a advertir una serie de casualidades que le resultaron especialmente significativas: ambos eran de Junín; la primera escena que le tocó trabajar fue precisamente aquella en la que Batato se encuentra con Moria y, en esos mismos días, ella atravesaba una intervención personal relacionada con su cuerpo. También había visitado la tumba de Barea como gesto simbólico. Ella misma lo definió como una serie de “coincidencias místicas”.
Tal vez sea simplemente una casualidad. O tal vez algunas historias encuentran la manera de volver a cruzarse.
Lo cierto es que Donna Tefa terminó interpretando a un artista juninense que, décadas atrás, había llegado a Buenos Aires para romper moldes y construir una obra propia desde los márgenes de la cultura. Ahora es ella quien desarrolla su carrera en esa misma ciudad.
Claro que lo hace desde otro lugar, con otras herramientas y en otro tiempo: escribiendo guiones, actuando y participando de producciones que llegan a millones de espectadores.
Donna Tefa todavía está construyendo ese camino. Pero ya hay algo que parece indiscutible: su nombre empieza a ser reconocido por aquello que hace y no solamente por el lugar de donde viene.
Quizás la coincidencia sea solamente eso, pero es una muy buena historia para contar.