Los alumnos de la escuela primaria N° 9 de Pehuajó llegaron con los guardapolvos blancos, custodiando una torta casera donde flameaba el número 93. El destino era la puerta de Cacho Margarucci, el vecino al que todos en el barrio saludan al pasar.
Los chicos decidieron hacer un alto en la jornada lectiva para regalarle algo que no llega por paquetería comprado por internet ni cabe en un paquete: tiempo y afecto. Se plantaron frente a la reja junto al profe Elías Mazzieri y tras tocar el timbre, entonaron el “Que los cumplas feliz”. A los pocos segundos, Cacho apareció en el umbral y no podía creer lo que veía y escuchaba.
#LaProvincia ¡A los 93 años recibió un regalo de cumpleaños inolvidable!
— Entrelíneas.info (@Entrelineasinfo) September 15, 2026
🎂 Los alumnos de la Primaria N° 9 de Pehuajó y Elías Mazzieri, su profe de música, sorprendieron con una torta y una serenata a "Cacho" Margarucci, un querido vecino que se mostró muy emocionado. pic.twitter.com/aWT2JUhpUs
Su gesto emocionado, con las manos juntas a la altura del pecho, como intentando apretarlo, y una sonrisa temblorosa delataba el impacto del gesto. Mientras los chicos cantaban a viva voz, el hombre miraba a cada nene como si se tratara de sus propios nietos.
Como suele pasar, ese momento, registrado por la cámara de un celular, tardó pocas horas en circular por las redes sociales hasta volverse viral. Sin embargo, más allá de la pantalla y la efímera fama digital, lo que queda afincado en la memoria de Pehuajó es la belleza de lo simple.