La crisis del transporte regional en Junín dejó a los pueblos del interior en una situación crítica de aislamiento y conectividad limitada. La suspensión definitiva de los servicios de empresas clave como La Nueva (que unía Junín con General Arenales) dejó a siete localidades prácticamente desconectadas, encareciendo los traslados y forzando a los vecinos a recurrir a vehículos particulares o transportes informales de alto costo.
Agustina se encuentra entre las localidades más afectadas tras perder su única conexión directa con Junín, quedando prácticamente sin alternativas de transporte regular.
Saforcada y Morse presentan severas limitaciones estructurales. A pesar de que el Concejo Deliberante de Junín ha prorrogado la emergencia del transporte público para otorgar herramientas de contingencia al Municipio, los vecinos y concejales de la oposición reclaman de forma urgente definiciones políticas locales para subsidiar o implementar un servicio municipal extraurbano
Fortín Tiburcio mantiene una conectividad mínima gracias a la empresa Cóndor Plusmar (con un micro desde Venado Tuerto), que por el pueblo a las 10:00 y regresa a las 14:30. También cuenta con frecuencias de la empresa La Estrella que alivian en parte la situación, concentrando su mayor demanda los lunes y viernes por el traslado de estudiantes
Agustín Roca es una de las pocas excepciones en el partido que ha logrado sostener una conectividad un poco más estable, a diferencia del resto de los pueblos del partido.
A este complejo panorama se suma la baja de otras líneas interurbanas de larga distancia como T.A.L.P. S.A. en la región, profundizando las dificultades no solo para trámites diarios, sino también para quienes estudian, trabajan o necesitan atenderse en los centros de salud de Junín.
Ante este panorama, la oposición cruzó al entonces intendente y actual Senador Pablo Petrecca por la parálisis de conectividad de las localidades del partido con Junín. Desde Unión por la Patria y otros disidentes denunciaron que el municipio acumula "años de emergencia dictada" sin implementar soluciones estructurales ni partidas presupuestarias reales para subsidiar líneas locales.
Reclamaron que el Ejecutivo local use las herramientas administrativas de la emergencia para crear un servicio municipal extraurbano o coordinar soluciones de contingencia inmediatas, acusando a la gestión de "abandonar a su suerte" a las localidades rurales.
Una de las últimas en cuestionar la inacción comunal fue Francina Sierra, quien recordó que "ya van seis años de emergencia en transporte público y cero soluciones a la demanda de los pueblos". "Las preguntas son: ¿es desidia o ineficacia? Para el Gobierno de Junin, ¿hay vecinos de primera y de segunda? Sea como sea, van seis años de declaración de emergencia para el transporte público de pasajeros y cero soluciones a las demandas de las localidades del partido de Junín" apuntó la concejal.
Por su parte, desde el sector alineado defienden que la declaración de emergencia es, justamente, la herramienta técnica indispensable para que el municipio pueda intervenir y buscar oferentes privados en un contexto económico macroeconómico extremadamente adverso. El oficialismo argumenta que la caída de empresas como La Nueva se debe al brutal incremento de los costos operativos (combustible y repuestos) y a la quita o retraso de subsidios provinciales y nacionales, dinámicas que exceden las capacidades de las arcas municipales.
Mientras tanto, los que siguen a la deriva son cientos de personas que utilizaban a diario estos servicios para conectarse desde sus pueblos con Junín.