Por: Redacción Semanario de Junín
Pasa en otros barrios también, sucede en las inmediaciones de boliches bailables y en las calles de la ciudad. Pero cada noche, y ahora en vísperas de jornadas climáticas más agradables, el descontrol se duplica. Las inmediaciones del Parque Borchex se transforman en una pista de carreras clandestina, desafíos de velocidad en una rueda, escenario de peleas y desmanes generalizados en medio de una alarmante pasividad oficial.
Mientras el intendente en uso de licencia y actual senador patina sobre el hielo y da una vuelta mediática a 250 kilómetros por hora con el campeón de la ciudad en el Autódromo Eusebio Marcilla, y el intendente interino se dedica a recorrer cuanta fiesta popular haya para posar para la foto y agradecer con demagogia a quienes "apuestan por Junín", en la ciudad real pasan otras cosas desde hace tiempo. Hay calles periféricas que con apenas cuatro gotas se vuelven un barrial intransitable, la inseguridad es un flagelo cotidiano que desvela a los vecinos y las noches en distintas barriadas son tierra de nadie pese a que dicen que con las nuevas luces led todo irá mejor.
Un sector sufriente de esta movida de ‘hago lo que se me canta y qué’ pasa seguido en las inmediaciones del Parque Borchex. Hace años, solía darse con preferencia los días domingo, pero ese día en que cientos de motociclistas se adueñaban de la esquina de Circunvalación y Respuela, y de otros puntos estratégicos de Junín, desde donde partían en sonoras y peligrosas caravanas hasta altas horas de la madrugada, ahora no sabe de descansos ni de arterias.
Nobleza obliga, con la nueva legislación, algunos parches viales y controles (tan cuestionados como ineficaces), algunas de estas costumbres variaron un poco y solo en la superficie. Es cierto que el moterío perdió su masividad, pero está lejos de aplacarse. Y el dato alarmante es que ahora la impunidad ya no se centra solo los domingos ni tampoco únicamente en la temporada de verano.
Los vecinos del Borchex, es decir los barrios Gregorio González, Virgen del Carmen y 9 de Julio entre otros, ya cuentan con angustia los días que faltan para que el calorcito empiece a instalarse, porque a lo que padecen deberán sumarle el suplicio diario que pronto comenzará, igual que las promesas renovadas. Tuvieron alguna esperanza años pasados, cuando a sus reclamos de noches tranquilas les respondieron con promesas de campaña que todo pasaría, pero ya no, porque todo sigue igual. Pronto abrirán los boliches al aire libre y todo volverá a ser igual que antes: Si llueve y hay tormenta el piberío seguirá a la intemperie y los operativos municipales no darán la talla frente a los relatos. Y una vez más, habrá discursos oficiales que prometerán soluciones mágicas de escritorio.
Mientras tanto, este fin de semana que pasó, una gresca feroz en medio del solcito de la tarde obligó a las familias a huir del lugar. La violencia desatada y la total ausencia de presencia policial hicieron temer por la seguridad de quienes habían elegido el predio para disfrutar de un espacio que en teoría es de todos, pero que en la práctica pertenece a los violentos y desaprensivos, los que les importa poco y nada la convivencia ciudadana.

En el publicitado "Modelo Junín" que tanto pregona el candidato a senador, no se ha profundizado en esta grave encrucijada social. El panorama real está muy lejos de los brillos del marketing oficial y completamente envuelto en las sombras de una problemática que la gestión local es incapaz de solucionar. Porque en este descontrol crónico se mezclan la falta de respeto, el vandalismo, el desprecio al prójimo; todo sin controles preventivos de ningún tipo.
Explicaciones que suenan a excusas, sobran: Dicen que en Circunvalación no pueden controlar porque es jurisdicción provincial, en el parque argumentan que faltan agentes, y a la noche la marea de infractores los supera holgadamente en número y velocidad.
Es esta la semana de la primavera, que desde las oficinas municipales se promociona con bombos y platillos como la gran fiesta de los estudiantes. Por eso, en el marco de la organización de la ‘Fiesta de la Primavera en el Parque’, el Gobierno de Junín invitó a todos los jóvenes, vecinos y familias de la comunidad y la región a disfrutar de una nueva edición de este evento con entrada libre y gratuita, que tendrá como epicentro el propio Parque Borchex este lunes 21 de septiembre, de 14:00 a 23:00.
En Circunvalación y Lartigau, el mismísimo escenario de las noches sin control, se montará un escenario principal por el que pasarán 11 artistas y bandas locales, con el cierre especial a cargo de “El Lauta”. Además, habrá actividades y juegos para todas las edades, un amplio servicio gastronómico con más de 18 food trucks y una feria de emprendedores.
Acerca de los preparativos finales para el festival, Selena Fernández, directora de Juventud del Municipio, indicó que los festejos contarán con diversas actividades impulsadas por otras áreas municipales. Por su parte, Melina Fiel, secretaria de Desarrollo Humano, declaró con el habitual tono protocolar: “Tratamos de ser lo más amplios posibles desde la organización de los festejos de este Día de la Primavera”, extendiendo la invitación a todas las familias de Junín y la región.
Mientras tanto, y pese a que desde el palacio municipal se defiende la gestión apelando a una fría estadística que asegura que ‘se actúa con firmeza contra este problema’ —detallando el secuestro de más de 3.500 motos en infracción, la aplicación de sanciones económicas por no usar casco o circular fuera de regla que pueden alcanzar la sideral cifra de los $550.000 pesos, y la pomposa vigencia del lema "Sin casco no hay moto"—, la realidad en la calle los desmiente.
Está claro que la gestión local está a años luz de solucionar una problemática que se padece desde vieja data, que los desborda por completo y que amenaza con potenciarse sin límites de cara al próximo verano.