En medio de una nueva escalada en el precio internacional del petróleo, con valores que, al cierre de esta nota rozaban los USD 105, había una gran incertidumbre acerca de una eventual suba de los combustibles en la Argentina. Finalmente, Shell, Axion y Puma aumentaron sus precios en los surtidores entre un 2% y un 5%, según confirmaron fuentes de la industria, mientras que YPF —que concentra el 55% del mercado minorista de combustibles— todavía no modificó sus valores al público.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, advirtió este jueves que, si el barril de petróleo se mantiene sostenido en torno a los USD 100, el precio de la nafta deberá subir.
Los aumentos que aplicaron las tres petroleras privadas no son uniformes; de hecho, los porcentajes varían según el tipo de combustible y la empresa. Fuentes de la industria confirmaron los incrementos, pero encuadraron los movimientos dentro del mecanismo de amortiguación de precios —conocido como buffer— que las compañías del sector sostienen de forma voluntaria para evitar traslados abruptos de la volatilidad internacional al consumidor final.
Marín fue cauteloso sobre el rumbo del crudo. Señaló que los inventarios globales se encuentran en mínimos históricos, uno de los factores que presiona al alza, y que el mercado sigue siendo muy sensible a las tensiones geopolíticas. “Ni bien Arabia Saudita dijo que estaba terminando el oleoducto, el valor internacional bajó USD 10, pero tiran dos bombas y sube USD 4. Dejan de tirar bombas y baja USD 5”, graficó.
Sobre el escenario de un barril sostenido en torno a los USD 100, el ejecutivo fue directo: “Si el precio se mantiene alrededor de los USD 100 por mucho tiempo, Argentina va a pagar a USD 100. Va a ser así porque es libre mercado”. Aclaró, no obstante, que no cree que esa situación se consolide, dado el comportamiento volátil que ha mostrado el crudo en las últimas semanas.