La empresa Electrolux confirmó el cierre de su planta industrial de Rosario, que dejará de producir desde el 26 de septiembre, y anunció un cambio en su esquema de operaciones hacia un modelo de abastecimiento global.
La fábrica cuenta actualmente con unos 180 operarios, se encuentran bajo análisis alrededor de 100 despidos. La compañía continuará comercializando sus productos en Argentina a través de las marcas Electrolux y Gafa.
La decisión implica el final de la fabricación de electrodomésticos en Rosario y un giro hacia el abastecimiento desde las distintas plantas que la compañía posee a nivel internacional.
Electrolux explicó que la medida forma parte de una revisión estratégica de sus operaciones en Argentina y que busca mejorar la eficiencia y competitividad de su negocio. La empresa continuará ofreciendo sus productos en el mercado argentino, pero con un esquema basado en la importación.
El cierre llega después de varios meses de reducción de la actividad industrial en la planta rosarina.
Durante 2025, Electrolux había implementado suspensiones rotativas y posteriormente puso en marcha un programa de retiros voluntarios. En mayo de este año también se conoció el final de la fabricación de heladeras en Rosario, en el marco de un proceso de reducción de las líneas productivas.
Ahora, la decisión empresarial completa ese recorrido con el cese total de la producción en la planta.
El cierre de Electrolux representa un nuevo impacto para el empleo industrial de Rosario, en una ciudad con una extensa tradición fabril. Además de los trabajadores directamente vinculados con la planta, la medida genera interrogantes sobre el impacto que pueda tener sobre proveedores y actividades vinculadas a la producción.
Mientras la empresa avanza con el cambio hacia un esquema de abastecimiento internacional, los trabajadores y el gremio metalúrgico buscarán abrir una instancia de negociación para discutir las consecuencias del cierre.