viernes 2 de octubre de 2026

LOCALES | 2 oct 2026

POLÍTICA

El relato oficial en Junín sigue firme: Spadano y la épica del cordón cuneta

07:43 |Para la estrella de la gestión —las mentadas cuadras de cordón cuneta y el mejorado vial— el Municipio apenas puede destinar el 15% de su torta de recursos


El Gobierno de Junín ha alcanzado su propio clímax de gestión para este 2026. Con el pecho inflado y métricas que envidiaría la mismísima NASA, el subsecretario de Servicios Públicos, Mariano Spadano, anunció con bombos y platillos ante el Grupo La Verdad que la ciudad avanza a paso firme hacia un hito que cambiará la historia local: ya se ejecutaron 103 de las 150 cuadras de cordón cuneta y 86 de las 90 de pavimento planificadas.

Para el Ejecutivo local, liderado por el intendente interino Juan Fiorini, rozar estas metas de tierra con bordes de cemento es un "objetivo muy ambicioso", un número "impresionante e histórico". Una verdadera revolución industrial del siglo XXI, pero con hormigón.

El funcionario no escatimó en elogios para el "sistema de consorcios" (ese mecanismo idílico donde el vecino, además de pagar las tasas que aumentan por ascensor, se organiza y pone la plata de su bolsillo para costear la obra pública). Según Spadano, este modelo "vino para quedarse" porque encontraron un "punto de equilibrio". Traducido al criollo: el Municipio delega el financiamiento y la comunidad celebra asfaltar su propio pedazo de suelo.

Sin embargo, detrás de la poesía del asfalto y las gacetillas que celebran cada metro de hormigón, se esconde la fría realidad de los números oficiales. El Presupuesto Municipal 2026 de Junín, aprobado por el Concejo Deliberante por la suculenta cifra de $60.160 millones de pesos, expone con crudeza las verdaderas prioridades: una monumental asimetría donde casi todo se va en mantener la burocracia, dejando migajas para el desarrollo estratégico, productivo y social de una urbe de cien mil habitantes.

La mayor tajada

La gran aspiradora de los recursos locales se encuentra en los Gastos Operativos y de Funcionamiento, que se devoran entre el 70% y el 80% del presupuesto total (un estimado de $42.110 a $48.120 millones). Esta enorme partida es la que sostiene la estructura municipal en el día a día. Allí se incluye la recolección de residuos, el transporte público, el mantenimiento de plazas y, fundamentalmente, la masa salarial de los empleados de la comuna.

De allí también se desprenden las cuestionadas dietas de la planta política, encabezadas por el sueldo básico del propio intendente interino Juan Fiorini, que ya supera los $5,5 millones mensuales. En resumen: las tres cuartas partes del esfuerzo fiscal de los juninenses se destinan únicamente a que la máquina estatal siga encendida.

El 15% de la "épica" urbana

Para la estrella de la gestión —las mentadas cuadras de cordón cuneta y el mejorado vial— el Municipio apenas puede destinar el 15% de su torta de recursos (aproximadamente $9.024 millones). Este porcentaje representa todo el margen de maniobra que le queda a la intendencia para mostrar gestión palpable en la calle.

Al estar completamente cortados los giros de fondos para obra pública pesada por parte de los gobiernos de Nación y Provincia —con la eterna y accidentada obra del paso bajo nivel como única y caótica excepción—, este escaso 15% de fondos propios se atomiza en parchar baches, tirar luces LED y levantar cordones. Una inversión de cercanía que apenas raspa la superficie de las necesidades y que dista leguas de ser una transformación estructural. Por el lado de la contención, un 10% del presupuesto (~$6.016 millones) se destina a transferencias, subsidios y programas sociales para sostener el Boleto Estudiantil, comedores comunitarios y clubes de barrio.

Cien mil habitantes y el casillero vacío del desarrollo

El dato más alarmante de la ingeniería presupuestaria local es la ausencia de una perspectiva de desarrollo a largo plazo. Mientras Spadano saca pecho diciendo que "en cada barrio hubo mejoras", las partidas orientadas a la vivienda, el desarrollo industrial y la transformación de la matriz productiva ocupan un lugar marginal o no especificado en el remanente diluido de las cuentas públicas.

Para una ciudad de 100.000 habitantes, llamada a ser el faro administrativo y económico del noroeste bonaerense, el Junín real muestra deudas urgentes:

• Déficit habitacional crónico: No existen fondos de afectación masiva para crear ni construir viviendas sociales que frenen el acceso prohibitivo al techo propio.

• Desarrollo industrial estancado: El Parque Industrial carece de inversiones de peso para dotarlo de la infraestructura tecnológica y logística necesaria para atraer empresas de valor agregado.

Con este esquema de gastos, la tan mentada "eficiencia fiscal" de la que goza el Municipio —que se ubica entre los de menor presión impositiva de la provincia— se revela en realidad como una parálisis disimulada. Hacer cordón cuneta y destapar pluviales es lo mínimo que se le exige a una intendencia, no una epopeya. Con el 80% del presupuesto consagrado a pagar sueldos y el 15% restante atado al cordón de la vereda, Junín se debate entre consolidar un perfil de gran ciudad con futuro o conformarse con ser una chacra prolijamente asfaltada. Y para recorrer ese largo trecho, hace falta mirar mucho más alto que el suelo.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias