La música popular y el cancionero testimonial latinoamericano despidieron este miércoles 7 de octubre a uno de sus mayores referentes: Piero De Benedictis falleció a los 81 años en la Ciudad de Buenos Aires. El cantautor permanecía internado desde hacía varios días en las instalaciones del Hospital Italiano a raíz de un severo cuadro de salud que se agravó con el correr de las horas, produciéndose su deceso durante las primeras horas de la mañana.
Nacido en Italia en 1945 y radicado desde muy temprana edad en suelo argentino, el artista construyó a lo largo de más de cinco décadas una obra prolífica que entrelazó las raíces acústicas, los primeros destellos del rock nacional y una lírica de inquebrantable compromiso social.
Su irrupción definitiva en la escena aconteció hacia 1969 con el lanzamiento de su álbum debut homónimo, placa que contenía el clásico "Mi viejo", compuesto junto al poeta José Tcherkaski; aquella melodía íntima y melancólica, dedicada a su padre, trascendió las fronteras geográficas para convertirse en un estandarte afectivo en toda América Latina.
Sin embargo, su búsqueda estética no tardó en girar hacia el conflicto de clases y las urgencias políticas de una década convulsionada, dando origen a piezas como "Coplas de mi país", "Que se vayan ellos" y el himno colectivo "Para el pueblo lo que es del pueblo", obras que se diferenciaron de la poética folklórica tradicional por su franqueza directa, su interpelación obrera y su valentía para incomodar al poder de turno.

Esa misma convicción ideológica le valió persecuciones constantes por parte de la última dictadura militar. Tras sobrevivir a un intento de secuestro perpetrado en 1976, debió emprender el camino del exilio forzoso con destino a Madrid, ciudad donde residió hasta 1981 alejado de su público pero sin abandonar la composición.
A su retorno a la Argentina con la reapertura democrática, presentó el disco "Hombre común" (1983), donde retrató las vivencias de los sectores postergados y el drama de los inundados del Litoral; paralelamente, desplegó una faceta pedagógica e infantil a través de "La sinfonía inconclusa del mar", una propuesta teatral y discográfica que acercó a las infancias al lenguaje de los instrumentos clásicos y cosechó una enorme popularidad en toda la región.
Con el paso de los años, su figura cobró una trascendencia continental mayúscula, consolidando un vínculo entrañable con Colombia, país donde las autoridades lo distinguieron formalmente como Embajador de la Paz gracias a su participación en causas humanitarias y sociales.
En paralelo, colaboró en proyectos cinematográficos como "El profesor patagónico" de Fernando Ayala —donde aportó su actuación y música original— y el cortometraje "Bang Bang" de Raúl Perrone, al tiempo que compartió grabaciones y escenarios con grandes emblemas de la cultura nacional de la talla de Mercedes Sosa, León Gieco, Fito Páez y Lito Vitale, tejiendo lazos que unieron a la trova testimonial con el rock contemporáneo.
Piero se mantuvo activo hasta sus últimos días, desmintiendo el paso del tiempo con giras internacionales y proyectos en constante movimiento. En abril de este mismo año encabezó un multitudinario tour por territorio colombiano para celebrar el aniversario de sus canciones para las infancias, mientras que apenas unas semanas atrás celebró en sus redes personales que la casa de alta costura Saint Laurent eligiera su registro vocal en el tema "Io vengo" para musicalizar el desfile de su colección de verano; su partida deja un vacío profundo en la memoria artística argentina, pero su voz continuará resonando en cada marcha, en cada abrazo filial y en las estrofas de un pueblo que nunca dejará de cantar sus verdades.