Cuando parecía que la historia había llegado a su final, la AFA dio marcha atrás y habilitó a Marcos Rojo para jugar en Estudiantes. Después de rechazar el pedido del Pincha para conseguir un cupo por la lesión de Gabriel Neves, la entidad que preside Claudio Tapia cambió su postura y destrabó una situación que amenazaba con dejar al defensor sin competencia oficial por lo que resta del año.
De no tener cupo a tener habilitación: Marcos Rojo podrá jugar en Estudiantes después de un giro inesperado de la AFA.
La noticia representa un giro inesperado en una negociación que tuvo de todo en cuestión de horas. Estudiantes había solicitado una excepción para inscribir al zaguero, pero la respuesta inicial fue negativa porque el tiempo estimado de recuperación de Neves no alcanzaba los cuatro meses exigidos para habilitar una incorporación por esa vía. Ante ese escenario, el pase parecía caído.
Sin embargo, cuando el panorama era cada vez más complicado, apareció una nueva resolución que cambió el destino de la operación. Rojo, que ya había firmado la rescisión de su contrato con Racing y rubricado su vínculo con Estudiantes, finalmente podrá cumplir su objetivo de volver a jugar con la camiseta del club en el que se formó.
El defensor ya se entrenaba en City Bell a la espera de una respuesta que le permitiera competir oficialmente. Incluso había tomado la iniciativa de comunicarse con Tapia para intentar destrabar el conflicto, luego de que Estudiantes no consiguiera una solución por la vía reglamentaria que había planteado inicialmente.
La negativa de la AFA había abierto un escenario muy complejo, con la posibilidad concreta de que Rojo se quedara sin jugar hasta fin de año. Pero la historia tuvo un desenlace inesperado: la misma entidad que había rechazado el pedido terminó habilitando al futbolista.
La resolución también le pone un punto final a una jornada cargada de incertidumbre para Estudiantes, que ahora podrá contar con un refuerzo que parecía imposible de incorporar hasta hace apenas unas horas.