El Gobierno de Javier Milei busca cerrar la tercera revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un desembolso cercano a los US$900 millones, mientras el organismo recortó con fuerza sus proyecciones de crecimiento para la Argentina.
En las reuniones anuales que se desarrollan en Bangkok, Tailandia, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, elogió este martes la disciplina fiscal del equipo económico, aunque el nuevo pronóstico expone las dificultades de la actividad para sostener el ritmo de expansión previsto.
En su informe técnico, el FMI redujo su estimación de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) argentino para 2026 del 3,5% al 2,1%, una corrección de 1,4 puntos porcentuales respecto de su proyección anterior. El recorte también contrasta con las perspectivas para el conjunto de la economía mundial y de América Latina, que el organismo ubicó en el 3,1% y el 2,3%, respectivamente. Para 2027, además, bajó medio punto la estimación argentina, hasta el 3,5%.
La revisión de las perspectivas no implica un cuestionamiento directo al ancla fiscal que sostiene el programa económico de Milei. Por el contrario, Georgieva destacó los avances en los fundamentos económicos y la “resiliencia” de la Argentina, con la disciplina fiscal como eje, en un contexto internacional en el que varios países enfrentan déficits elevados.
Tras reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, la titular del FMI señaló que los equipos técnicos trabajan para finalizar las conversaciones correspondientes a la tercera revisión. Caputo, por su parte, calificó el encuentro como excelente y afirmó que Georgieva fue elogiosa con la política fiscal del Gobierno, a la que describió como ejemplar incluso frente a los shocks globales.

La negociación que Caputo busca destrabar en Bangkok tiene un objetivo financiero inmediato. La aprobación de la tercera revisión técnica permitiría habilitar un giro de alrededor de US$900 millones, un monto que permanece pendiente mientras continúan las conversaciones entre el Gobierno y el organismo.
La revisión llega después de una misión técnica del FMI en Buenos Aires, realizada entre el 21 y el 29 de septiembre. Tras esa visita, el organismo informó que las conversaciones continuarían durante las semanas siguientes con el objetivo de alcanzar un acuerdo a nivel técnico.
El desembolso no es automático: depende de que se complete la revisión y se cumplan las instancias previstas en el programa. Por eso, las reuniones de esta semana son relevantes para el equipo económico, que necesita avanzar en la negociación con el Fondo mientras busca sostener la estabilidad financiera y recuperar el acceso al financiamiento internacional.
La agenda económica también quedó atravesada por los rumonres sobre una eventual salida de Caputo del Ministerio de Economía, que circularon antes de las reuniones en Tailandia. Milei las desmintió y calificó la posibilidad de renuncia como una “pelotudez”. Además, afirmó que mantiene con el ministro una relación simbiótica y una visión compartida sobre el rumbo económico.
El respaldo presidencial busca despejar dudas sobre la continuidad del equipo económico en un momento en que el Gobierno necesita cerrar la revisión con el FMI. En paralelo, la nueva proyección del organismo instala otro interrogante: si la disciplina fiscal es uno de los pilares que el Fondo reconoce, el menor crecimiento muestra que la recuperación de la actividad sigue siendo una de las principales cuentas pendientes del programa.