El Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires (CPQ) activó una gestión institucional ante la detección de concentraciones elevadas de arsénico en distintos puntos del territorio bonaerense.
El organismo envió notas a los municipios que figuran con valores altos en la actualización 2025 del Mapa de Arsénico del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), con el objetivo de conocer qué controles se realizan sobre las fuentes de agua destinada al consumo humano y qué medidas se están implementando.
En las comunicaciones, el CPQ solicitó información concreta sobre la periodicidad y el alcance de los monitoreos, los resultados de los últimos análisis de arsénico, la identificación de las fuentes con concentraciones elevadas y las acciones preventivas, correctivas o de tratamiento ya adoptadas o previstas. También pidió saber si existen programas específicos de vigilancia y seguimiento, y qué recomendaciones se le brindaron a la población.

Entre los registros de mayor concentración del mapa del ITBA en territorio bonaerense se destacan:
El Consejo profesional aclaró que se trata de puntos o muestras relevadas y que no deben extrapolarse automáticamente a todo el territorio municipal ni a la totalidad de la red de abastecimiento. Según explicaron, el Código Alimentario Argentino establece como valor máximo general para el arsénico en el agua potable 0,01 mg/L (equivalente a 10 µg/L). En regiones con suelos de alto contenido natural de arsénico admite, de manera excepcional y bajo ciertas condiciones, hasta 0,05 mg/L (50 µg/L).
En tal sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija como valor guía provisional 10 µg/L.El ITBA advierte sobre la relevancia sanitaria del arsénico y presenta el mapa como una herramienta para visualizar su distribución a partir de las muestras analizadas. Para el CPQ, estos registros constituyen una señal que exige seguimiento, verificación y respuesta.
La presencia natural de arsénico es una problemática conocida en la región, pero “no puede traducirse en la ausencia de controles ni en la falta de información para las comunidades potencialmente expuestas”, sostuvo el organismo.