La fuerte crecida del río Paraná obligó a las autoridades a abrir las compuertas de las represas de Itaipú, Acaray y Yguazú. Las Cataratas del Iguazú fueron cerradas al público por seguridad ante un caudal que alcanzó casi 10 veces lo habitual. En Ciudad del Este ya se reportan evacuaciones y viviendas amenazadas
La Triple Frontera se encuentra en estado de alerta debido a la creciente crecida del río Paraná provocada por intensas lluvias en la región. La represa de Itaipú alcanzó su límite de regulación y mantiene abiertas sus compuertas para liberar el enorme caudal, mientras que también se anunciaron aperturas preventivas en las represas de Acaray y Yguazú.
Por su parte, la dirección del Parque Nacional Iguazú informó el cierre total del acceso a las Cataratas del Iguazú. El caudal del río alcanzó los 12.000 m³ por segundo, casi diez veces más de lo habitual, lo que representa un riesgo para la seguridad de los turistas. Hasta el momento no se informó cuándo se reabrirá el circuito.
En Ciudad del Este (Paraguay), la situación es crítica: cientos de personas ya fueron evacuadas y alrededor de 100 viviendas se encuentran amenazadas por el avance del agua. Las autoridades locales desplegaron un operativo de emergencia con participación de fuerzas militares.
El director general paraguayo de Itaipú, Justo Zacarías Irún, acompañó ayer las tareas de evacuación de las familias ante la rápida crecida del río Paraná. Según los datos de la Comisión Especial de Crecidas de la represa, el nivel del río alcanzó los 115,76 metros sobre el nivel del mar y se prevé que continúe aumentando de manera gradual. La situación llevó a las autoridades a disponer la apertura de compuertas como parte de las medidas adoptadas para regular el caudal.
Las autoridades advierten que las lluvias continuarán en los próximos días, por lo que se mantiene el monitoreo constante de la situación.