El Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino sancionó con tres meses de suspensión a Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, por los incidentes en el final de la Supercopa Internacional que Rosario Central le ganó al Pincha en Santiago del Estero.
La sanción se debió a “su ingreso no autorizado al campo de juego y conducta incorrecta hacia la autoridad arbitral (Darío Herrera) al finalizar el encuentro”, según la resolución del Tribunal. También fueron castigados con tres meses de suspensión a Pascual Caiella, vicepresidente segundo, y a Marcos Angeleri, director deportivo.
Asimismo, el club recibió “una multa equivalente a 500 entradas generales en razón de las infracciones acreditadas respecto de sus autoridades e integrantes de su delegación en el campo de juego y en el sector de vestuarios”.
Juan Sebastián Verón había ingresado al campo de juego para reclamarle al árbitro Darío Herrera tras la final de la Supercopa Internacional que Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madres de Ciudades de Santiago del Estero. “Es toda tuya. Sos un ladrón”, le gritó el presidente del Pincha al juez.
El dirigente ya había manifestado su enojo durante el desarrollo del encuentro: aplaudió de forma irónica cuando Herrera sancionó un penal de Leandro González Pirez sobre Enzo Copetti, falta que derivó en el primer gol de Ángel Di María para Central. El Pincha había abierto el marcador con un tanto de Alexis Castro, pero el conjunto rosarino dio vuelta el resultado con el tiro libre y el penal convertidos por Di María, antes de sellar el triunfo con un gol de Julián Fernández.
Darío Herrera elevó su informe al Tribunal de Disciplina y su versión fue muy dura. “Luego de que el club Rosario Central convirtiera el tercer gol, se generó un tumulto generalizado entre jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos. En ese momento ingresó al campo de juego, sin autorización, el señor Juan Sebastián Verón, presidente del club Estudiantes de La Plata, quien comenzó a agredirnos verbalmente a todo el equipo arbitral, pero en especial a mi persona, diciéndonos ‘hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos’, y muchísimos insultos más. En ese momento, la seguridad policial y varios colaboradores de su club lo intentaban frenar, ya que él quería avanzar hacia nosotros con el objetivo de agredirnos físicamente, lo cual no llegó a concretarse”, inició su versión de los hechos.

La sanción llegó días después de que Verón se reuniera con Stefano Di Carlo, presidente de River Plate, con el objetivo de conformar una “mesa permanente de trabajo para el desarrollo y la mejora” del fútbol argentino. Ambos clubes han expresado sus diferencias con la actual conducción de la AFA en más de una oportunidad.