Central (53 puntos) derrotó 3 a 2 a Atlético Tucumán, por la fecha 13 del Clausura y quedó a un punto de Boca y Argentinos, que ya ganaron sus respectivos partidos y llegaron a las 54 unidades.
El resultado previo positivo para Central fue el empate de Independiente Rivadavia (53 puntos) ante Tigre en Mendoza.
Aún con sufrimiento, Central se juramentó pelear hasta el final en la anual y esas ansias de protagonismo tuvieron un capítulo que rozó el dramatismo. Porque de ganarlo por dos goles en los primeros seis minutos se fue al descanso con el partido empatado. Lo del Canalla fue del éxtasis a la locura de no entender nada, pero cuando se propuso acomodar las cosas lo hizo. Jugó un buen segundo tiempo y resolvió (fue 3-2 ante Atlético Tucumán) un partido chivo con un verdadero golazo. Triunfazo y a seguir peleando mano a mano, con quienes se quieran sumar.
Los resultados puestos de Boca y Argentinos le pusieron al Canalla un peso enorme encima. No tenía otra que sumar de a tres. En un abrir y cerrar de ojos pareció tener todo resuelto, pero en Arroyito parece que si no es con sufrimiento no vale. Si no hubiese ganado hubiera sido por impericia propia. Como lo resolvió es por mérito propio.