Muchas empresas de software parecían perseguir la misma receta: tipografía sans serif, formas geométricas y colores pensados para una app. En 2026 esa uniformidad empieza a cansar. Las identidades de Intuit, Gusto y CodeAI muestran una búsqueda más expresiva. En productos de entretenimiento digital, referencias como 1xbet chicken road slot también conviven con iconos, miniaturas y señales visuales que deben destacar en segundos. El cambio no consiste en hacer un logo extraño porque sí, sino en recuperar memoria y personalidad.
Brand New publicó el 28 de septiembre la nueva identidad de Intuit, desarrollada por JKR junto con el equipo interno. El proyecto mantiene el nombre como centro, pero abandona parte de la neutralidad típica del software reciente. La intención es que el wordmark funcione como una pieza reconocible y no como otra palabra escrita con una fuente correcta pero intercambiable.
Ese movimiento resume el problema del “blanding”. Cuando varias compañías usan proporciones, pesos y curvas parecidas, la claridad deja de ser una ventaja exclusiva. El usuario reconoce que está viendo una marca tecnológica, pero puede tardar más en recordar cuál.
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Cambio visual |
Qué busca |
Riesgo |
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Letras poco comunes |
Mayor recuerdo |
Perder legibilidad |
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Formas abstractas |
Tener un símbolo propio |
Parecer arbitrarias |
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Más contraste |
Destacar en pantallas |
Cansar si se exagera |
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Sistemas flexibles |
Adaptarse a muchos formatos |
Volverse inconsistentes |
El 14 de septiembre, Brand New publicó una nueva identidad de Gusto creada por Smith & Diction. El caso resulta interesante porque no se limita al logotipo. La ilustración entra como parte visible del sistema y añade una voz.
Eso importa en productos que viven entre pantallas pequeñas, correos, páginas de pago y redes. Una identidad necesita sobrevivir cuando el logo aparece diminuto y, al mismo tiempo, ofrecer suficientes recursos para una campaña.
En sectores de ocio digital ocurre algo parecido. Una plataforma de casino online puede necesitar distinguir categorías, promociones y juegos dentro de una interfaz. Ahí, color, iconos y formas propias ayudan a orientar sin convertir cada pantalla en una colección de elementos idénticos.
Un día después, el 15 de septiembre, Brand New publicó la nueva identidad de CodeAI, creada por Public Address. El proyecto entra en una categoría donde abundan símbolos de nodos, chispas, circuitos y degradados. Alejarse de esos códigos habituales puede ganar atención.
Las marcas que quieran evitar otra ronda de uniformidad pueden hacerse preguntas simples:
La frontera interesante aparece cuando una marca se vuelve memorable sin complicar su uso. Un logo puede llamar la atención el día del lanzamiento y fallar después si resulta difícil de leer, animar o reducir.
También puede ocurrir lo contrario. Una forma muy simple puede funcionar de manera impecable, pero parecer demasiado cercana a otras veinte compañías. Las señales visuales reconocibles ayudan a construir una identidad que pueda distinguirse incluso cuando el espacio disponible es mínimo. En apps de casino, donde numerosos juegos comparten espacio en una misma pantalla, esa semejanza importa porque el reconocimiento visual debe producirse con rapidez. Un detalle propio puede facilitar reconocimiento antes de que el usuario lea todo el texto.
Por eso el diseño de 2026 parece moverse hacia sistemas con más carácter, no necesariamente hacia logos más complejos.
Intuit, Gusto y CodeAI no usan la misma solución, y ahí está lo interesante. Uno trabaja el wordmark, otro amplía la ilustración y otro busca un código propio dentro de una categoría saturada de referencias visuales similares.
El objetivo no es regresar a logos recargados ni convertir cada empresa de software en un experimento gráfico. Se trata de recuperar señales que la gente pueda recordar después de cerrar una pestaña.
Si la tendencia continúa, los logos tecnológicos pueden verse más extraños. Quizá solo estén volviendo a parecer distintos.