“Javier Milei llegó al Gobierno prometiendo solucionar los problemas económicos de los argentinos. Sin embargo, casi tres años después, muchas familias tienen que endeudarse para comprar alimentos, pagar las facturas o llegar a fin de mes. Y cuando una familia necesita pedir un préstamo para cubrir sus gastos básicos, está claro que hay un problema que no se puede esconder detrás de los números de la macroeconomía”, sostuvo la senadora provincial Valeria Arata.
La legisladora puso el foco en una de las consecuencias más preocupantes de la situación económica: el endeudamiento de los hogares. Arata explicó que “la mora de las familias es la superior desde la crisis 2001. Y mientras que en octubre de 2024 la mora en los bancos era 2,5%, en junio de este año llegó a 12,8%”.
“Además, en cuanto a las billeteras virtuales la mora llegó 33,9% en julio, siendo un récord histórico. Pero el Gobierno mira para otro lado”, aseguró la legisladora.
“Estamos hablando de trabajadores que cobran un sueldo y no llegan, de jubilados que tienen que elegir qué cuenta pagar y de familias que recurren a la tarjeta o a las billeteras virtuales para cubrir necesidades básicas. Después llegan los intereses, las cuotas se acumulan y salir de esa situación se vuelve cada vez más difícil”, señaló Arata.

La senadora advirtió también que las dificultades de las familias no terminan en sus hogares. La reducción de los gastos también repercute directamente sobre los comercios, especialmente los pequeños negocios que dependen del consumo cotidiano de los vecinos.
Los datos del INDEC correspondientes a agosto de 2026 muestran que las ventas de los supermercados, medidas a precios constantes, cayeron un 3,7% respecto del mismo mes del año anterior. En el acumulado de enero a agosto, la baja fue del 2,8%.
“Cuando el trabajador pierde capacidad de compra, el comercio vende menos. Cuando el comercio vende menos, se le hace más difícil sostener sus costos, invertir y mantener su actividad. Es una cadena que afecta a toda la economía local. No alcanza con que bajen algunos indicadores si el dinero no alcanza para comprar lo necesario y los negocios tienen cada vez más dificultades para sostener sus ventas”, afirmó la senadora.
Arata aseguró que “la estabilidad tiene que sentirse en la vida cotidiana. Ordenar la economía no puede ser solamente ordenar las cuentas del Estado. También tiene que significar que un trabajador pueda vivir de su sueldo, que una familia pueda pagar sus cuentas sin endeudarse todos los meses y que un comerciante tenga clientes que puedan comprar lo que necesita”, expresó.