lunes 26 de octubre de 2026

POLICIALES | 26 oct 2026

ESPELUZNANTE

La roció con nafta, la prendió fuego y la mató: otro femicidio en la Provincia

16:48 |Marcela Gilbert, de 53 años, había denunciado violencia de género y murió tras ser atacada con nafta en Baradero. El acusado está detenido.


El femicidio de Marcela Adriana Gilbert en Baradero vuelve a exponer la persistencia de una violencia que no cede. Tenía 53 años, había denunciado previamente situaciones de violencia de género y murió después de que su expareja la rociara con nafta y le prendiera fuego dentro de su casa. El hombre, de 27 años, está detenido.

El ataque ocurrió en una vivienda de la calle Mitre al 2000. Cuando los policías llegaron, tras un llamado al 911 por un incendio, encontraron a la mujer con quemaduras en el torso y en las extremidades. Antes de ser trasladada al hospital, Gilbert alcanzó a relatar que su expareja había irrumpido en la propiedad tras romper la puerta de entrada, la había rociado con combustible y luego había escapado.

La gravedad de las lesiones obligó a los médicos a evaluar su derivación a un centro de mayor complejidad. Sin embargo, la mujer murió como consecuencia de las quemaduras.

El acusado fue aprehendido y quedó a disposición de la Justicia. La causa, que al comienzo se investigaba como tentativa de homicidio, fue recaratulada como homicidio agravado por femicidio, con intervención de la UFI N.º 8 del Departamento Judicial San Nicolás. La investigación también contempla los antecedentes de violencia de género denunciados por la víctima.

Cifras que no ceden: cientos de víctimas y tentativas de femicidio

El crimen de Baradero se suma a un escenario nacional en el que las cifras de violencia letal contra las mujeres continúan siendo alarmantes. Los registros de organizaciones que monitorean estos hechos muestran que los femicidios y los intentos de asesinato siguen acumulándose, pese a las campañas de prevención y las herramientas legales disponibles.

El Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven contabilizó 200 víctimas letales de violencia de género entre el 1 de enero y el 29 de septiembre de 2026.

El relevamiento incluyó 167 femicidios directos, 20 femicidios vinculados, siete instigaciones al suicidio y seis travesticidios o transfemicidios. En ese mismo período, la organización registró 306 intentos de femicidio.

De acuerdo con ese informe, se produjo una víctima letal cada 33 horas y un intento de femicidio cada 25 horas. Además, el 64% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas.

Los números reflejan una característica que se repite en una gran cantidad de casos: el agresor suele formar parte del círculo íntimo de la mujer. La violencia no necesariamente comienza con el ataque que termina en femicidio. Puede estar precedida por amenazas, agresiones físicas, hostigamiento y situaciones de control que se prolongan en el tiempo.

En Baradero, las denuncias previas de Gilbert vuelven especialmente urgente la pregunta sobre qué medidas se habían adoptado y si existían mecanismos de protección capaces de evitar el desenlace. Un auto con seis jóvenes terminó bajo una lluvia de balas durante una desmedida persecución policial en Arrecifes

Denuncias previas y violencia dentro del hogar

Las estadísticas también exponen las dificultades para detectar y frenar a tiempo las situaciones de mayor riesgo. Según el relevamiento de Ahora Que Sí Nos Ven, solo el 14% de las víctimas había realizado una denuncia previa. El informe señala, además, que el 64,5% de los hechos ocurrió en la vivienda de la víctima o en el hogar compartido con el agresor. Estos datos muestran dos dimensiones del problema.

Por un lado, muchas mujeres atraviesan situaciones de violencia sin llegar a denunciar. Por otro, contar con antecedentes o haber recurrido a las autoridades no garantiza que la agresión no escale.

En el caso de Gilbert, la investigación deberá reconstruir los episodios anteriores, determinar si se habían dictado medidas de protección y establecer qué intervención hubo frente a las denuncias. Son elementos centrales para comprender el contexto del ataque, sin anticipar conclusiones que todavía deben surgir de la causa judicial.

El femicidio de Baradero vuelve a poner en evidencia que la violencia machista no es una sucesión de episodios aislados. Las cifras nacionales, los ataques cometidos por parejas o exparejas y los antecedentes de agresiones muestran un problema persistente que exige respuestas antes de que sea demasiado tarde.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias