La última semana del mes resultará crucial para determinar si el Índice de Precios al Consumidor se colocará por encima del 2%, en medio de la caída del consumo y de la negativa a aumentar el precio de los combustibles por parte de la estatal YPF, que maneja el 60% de la oferta.
Habrá que recordar que el Índice de Precios Mayoristas cerró septiembre con un alza del 3,2%, impulsado por un incremento del 15% del petróleo debido a la guerra en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, YPF apenas aumentó un 1% el precio de los combustibles el mes pasado y se abstiene de hacerlo este mes para evitar que el índice de precios minoristas continúe en alza.
Ya quedó muy atrás la promesa hecha por el presidente Javier Milei de que en agosto la inflación mayorista iba a comenzar con “cero”. Es más, la consultora Analytica advertía que en la segunda semana de octubre los precios de los alimentos y bebidas habían aumentado un 0,3% y, de esta forma, el promedio de cuatro semanas era del 2,7%.
Con ese nivel de incremento, más los establecidos para otros sectores regulados, desde la consultora proyectaron "una suba mensual del 2,0% en el nivel general de precios durante octubre".
Desde Analytica, el economista Claudio Caprarulo también proyectó una inflación cercana al 2% para octubre, en línea con el registro del 1,9% de septiembre, también por los aumentos de alimentos y bebidas, mientras que los ajustes tarifarios continuaron en niveles cercanos al promedio mensual del 2,3% que registra la categoría de precios regulados.
Habrá que recordar que, a comienzos de mes, las consultoras que participaron del Relevamiento de Expectativas de Mercado que realizó el Banco Central estimaban que la inflación de octubre estaría en el 1,7% y, si bien no se esperaba que superara el 2%, tampoco se esperaba que estuviera por debajo del 1,6% hasta marzo.
El mes en curso llegó con una serie de incrementos que afectaron al bolsillo de los argentinos. Las subas alcanzaron a los boletos de colectivo y subte, a los peajes, a las tarifas de luz, del gas y del agua, a las cuotas de medicina prepaga y a los alquileres.
En algunos casos, los aumentos se mantuvieron en línea con la inflación de agosto, que marcó un 1,7% mensual. Sin embargo, otros fueron por encima de esa variación.
Desde el 1.º de octubre, las tarifas de los colectivos, el subte y los peajes en la ciudad de Buenos Aires subieron un 3,7%, como parte del esquema de actualización mensual que toma la inflación medida por el Indec, al que se le suma un ajuste de dos puntos porcentuales más para los costos operativos de las empresas.
La cuota de la medicina prepaga aumentó en torno al 2% y los alquileres, entre un 5 y un 8%, según los colegios inmobiliarios. En medio de este panorama, el economista del IERAL, Jorge Vasconcelos, opinó que “comprar más reservas y aflojar un poco la política monetaria podría darle un poco de aire al nivel de actividad”.
Vasconcelos no cree que un mayor circulante por la compra de dólares y, eventualmente, un precio más alto de la divisa tengan un impacto significativo sobre la inflación porque “la demanda está muy contenida”.
Más allá de las especulaciones, el Instituto Nacional de Estadística y Censos dará a conocer el 12 de noviembre el resultado oficial del Índice de Precios al Consumidor.