El Superclásico del fútbol argentino no se vive, se siente. En cada lugar. A lo largo y ancho de la Argentina. Y en la antesala de lo que será una nueva edición del partido entre Boca y River del próximo domingo, en el marco de una nueva fecha de la Liga Profesional, el municipio de Trenque Lauquen quedó envuelto en una controversia inesperada.
El disparador del problema fue la sorpresiva intervención del arco de ingreso principal al distrito, ubicado sobre el acceso vial de la comuna, cuyas columnas amanecieron cubiertas por una intensa combinación de pintura azul y amarilla.
Una elección de colores un tanto llamativa. Como era de esperar, los vecinos de la localidad no dejaron pasar su interpretación y la expresaron de manera inmediata a través de las redes sociales.
La decisión de aplicar estos tonos en un portal público que representa a toda la comunidad no tardó en trasladarse a los foros virtuales, donde los vecinos aprovecharon la situación para chicanearse y, también, para quejarse por las prioridades de la gestión local.
“¿No había otros colores más lindos? Con lo linda que es la entrada”, sostuvo Carla Araujo. En una sintonía similar de desaprobación estética, Estela Reymon sumó su descontento a través de una publicación que sintetizó el malestar de varios residentes: “No es algo que me quite el sueño, pero es horrible. Tantos colores más lindos hay”.
Por fuera de la discusión visual o deportiva, los vecinos también utilizaron las plataformas para canalizar reclamos relacionados con la administración del presupuesto municipal y el mantenimiento general de la infraestructura pública.
La disputa no estuvo exenta de propuestas alternativas que buscaron escapar de la lógica de la grieta futbolística local que divide a hinchas de ambos clubes. Varios habitantes sugirieron que los monumentos de bienvenida no deberían alinearse con entidades deportivas, sino apelar a símbolos de unión colectiva o de pertenencia nacional.
Una de las alternativas más repetidas en las publicaciones fue expresada por Silvana Olguín, quien sugirió virar el enfoque estético del portal de ingreso al escribir que “más que de Boca tendría que ser de Argentina. Colores celeste y blanco en las columnas”.
Ante la magnitud de la polémica desatada en los grupos vecinales y los medios locales, el municipio de Trenque Lauquen se vio obligado a intervenir para frenar la ola de malentendidos y llevar calma a los contribuyentes.
A través de una aclaración formal, las autoridades gubernamentales explicaron que las obras en el arco de acceso vial forman parte de un proyecto de intervención artística mucho más amplio y abarcativo, planificado de forma específica para conmemorar los 150 años de la fundación de la ciudad.
Desde el gobierno distrital recalcaron que el diseño visual del monumento no se encuentra terminado y explicaron que el azul y el amarillo expuestos en esta etapa inicial no buscan homenajear a ninguna entidad futbolística en particular, sino que constituyen simplemente las capas de fondo sobre las cuales se desplegará la obra artística definitiva.