El Gobierno nacional dispuso de manera oficial la prórroga de las bonificaciones en las tarifas de electricidad y gas natural, modificando los esquemas originales de aumentos proyectados.
De acuerdo con las resoluciones ministeriales publicadas, se mantendrá un consumo base bonificable de 200 kWh mensuales para el servicio eléctrico, evitando la reducción gradual a 150 kWh que estaba planificada. Los usuarios residenciales que cumplan con los criterios de ingresos vigentes continuarán percibiendo un descuento total del 75% sobre los bloques de energía consumidos.
En lo que respecta al suministro de gas natural, las autoridades extendieron el beneficio general de descuento del 50%, complementado con una bonificación extraordinaria. Esto garantiza que las familias bajo condiciones de vulnerabilidad socioeconómica reciban una cobertura que roza el 74% de la tarifa final. Desde el Palacio de Hacienda explicaron que la medida responde de forma directa a la necesidad de frenar el impacto de la inercia inflacionaria observada en el rubro de los alimentos y consumos básicos.
Las bonificaciones también alcanzarán a las entidades de bien público, clubes de barrio y de pueblo y otras categorías sin fines de lucro asimilables, en los términos de las leyes 27.098 y 27.218. La Secretaría de Energía instruyó al Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad a implementar las disposiciones y trasladarlas a los cuadros tarifarios y mecanismos de facturación correspondientes.
El organismo deberá notificar a las distribuidoras y licenciatarias de gas natural y gas propano por redes. Las medidas también serán comunicadas a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), los entes reguladores provinciales y las prestadoras del servicio eléctrico.
Analistas de consultoras privadas estiman que la inflación general de este período se sitúa en un rango de entre el 1,8% y el 2%, lo que obligó al Poder Ejecutivo a postergar la aplicación plena de impuestos a los combustibles y a sostener las subvenciones energéticas. La decisión busca dar previsibilidad a los hogares durante los próximos meses de transición económica.