viernes 6 de noviembre de 2026

LOCALES | 6 nov 2026

NOTA DE TAPA

Política juninense: Perdidos en la niebla

07:32 |La Libertad Avanza llegó al Concejo Deliberante de Junín con la promesa de enfrentar a la política tradicional, pero sus tres concejales electos en 2025 se acercan cada vez más al gobierno de Juan Fiorini y al armado de Pablo Petrecca. Las declaraciones públicas muestran una integración creciente, aunque todavía niegan un acuerdo electoral cerrado.


Por: Redacción Semanario de Junín

NOTA DE TAPA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 538 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 31 DE OCTUBRE AL 6 DE NOVIEMBRE DE 2026

La aventura libertaria en Junín no comenzó con Javier Milei. Mucho antes de que el hoy presidente se convirtiera en una posibilidad electoral, Javier Souto ya transitaba el camino de un liberalismo que buscaba representación en las urnas, en un distrito donde el PRO de Pablo Petrecca había conseguido construir un poder político sostenido.

En 2021, Souto acompañó a José Luis Espert como candidato a concejal por Avanza Libertad. Dos años después, cuando Milei pasó a ocupar el centro de la escena nacional, se incorporó a La Libertad Avanza y se postuló para la intendencia. No ganó el municipio, pero consiguió instalar dos representantes en el Concejo Deliberante: Belén Veronelli y Juan Manuel Cornaglia Ré.

El resultado era modesto si se lo medía en términos de poder territorial, pero importante para una fuerza que pretendía comenzar a disputar espacios en el noroeste bonaerense. Tenía dirigentes, una identidad y una promesa: terminar con las prácticas de la política tradicional, los privilegios y el manejo discrecional de los recursos públicos.

Sin embargo, le duró poco la ilusión de una construcción ordenada ya que las disputas internas, las diferencias por los cargos y las sucesivas peleas por el control partidario rompieron el espacio. Una parte se aproximó al sector de las Fuerzas del Cielo, vinculado con Santiago Caputo; otra quedó asociada al armado bonaerense de Sebastián Pareja.

En el medio, los dirigentes locales fueron perdiendo capacidad para resolver sus propias diferencias. Cada uno buscó su lugar en un tablero donde el sello partidario parecía importar menos que la posibilidad de conseguir una posición de poder.

Veronelli terminó construyendo su propio espacio legislativo. Cornaglia Ré se alejó de la dinámica del Concejo y pasó a desempeñarse en el PAMI y sumó varios amigos y conocidos. Souto, que había sido uno de los impulsores iniciales del proyecto, quedó desplazado de la conducción partidaria.

La llegada de Mauro Imperatori para ordenar el armado tampoco resolvió el conflicto: en junio del corriente año, su salida de la coordinación local volvió a dejar al descubierto la incapacidad de La Libertad Avanza para establecer una conducción que pudiera contener a sus propios dirigentes.

SEMANARIO ya había reconstruido esta historia en junio. Entonces el problema aparecía como una sucesión de peleas internas, desplazamientos y disputas por las posiciones. Cinco meses después, la crisis tiene una dimensión más delicada: los dirigentes que se presentaron como alternativa al poder municipal están cada vez más cerca de integrarse a ese mismo poder.

La elección de 2025 proporcionó otra oportunidad. Con Petrecca disputando su lugar en la política provincial por fuera del sello del PRO, bajo la estructura de SOMOS Buenos Aires, La Libertad Avanza consiguió incorporar tres nuevos concejales: Diego Cristina, Rocío Cayzac y Leonel Juliá.

Los tres llegaron con la boleta violeta, siendo elegidos para representar a una fuerza que hacía de su enfrentamiento con la vieja política una bandera. Y los tres constituyen ahora el núcleo de la operación política que buscaría llevarlos hacia el espacio de Petrecca.

Concejales y referentes de La Libertad Avanza de Junín, durante un encuentro partidario.

El referente que había construido su poder local desde el PRO terminó consolidando una posición provincial, mientras el espacio que aspiraba a desplazarlo se debate entre un reparto de migajas o negociar su incorporación a la estructura gobernante. Petrecca conoce bien esa clase de movimientos. Su política de alianzas ha sido suficientemente flexible como para sumar dirigentes de procedencias diversas cuando el cálculo electoral lo aconseja y proceder a ese “toma y daca” que resulta tan interesante para sus potenciales aliados.

La pregunta central pasa por determinar si los concejales libertarios están construyendo una alianza entre espacios que conservan autonomía o preparando una migración política que todavía prefieren no anunciar, aunque saben que desde más arriba no recibirán más de los que tienen. ¿Convicción o venganza? sería la pregunta.

El desenlace buscado es que los tres concejales elegidos por la lista libertaria terminen confluyendo con Petrecca cuando comience a definirse el escenario electoral 2027.

EL DIÁLOGO EXISTE

Los hechos públicos permiten seguir la evolución de esa relación sin necesidad de recurrir a conjeturas. El 23 de septiembre, Rubén Lorio explicó a la prensa que existían reuniones y una mesa de trabajo con los concejales libertarios. “El manso” fue el primero en conseguir un puesto en la muni.

Mencionó expresamente a Cayzac, Juliá y Cristina, y señaló que posteriormente se había incorporado Diego Carballo al espacio legislativo. También reconoció el diálogo con el Ejecutivo municipal y aceptó que Juan Fiorini aparecía como una alternativa para encabezar una eventual candidatura a intendente.

La declaración aportó una pieza importante. La coordinación entre los concejales de La Libertad Avanza y el gobierno municipal no era una interpretación periodística construida a partir de gestos aislados. Era reconocida por uno de los dirigentes que participaban del armado.

El 15 de octubre, Cayzac volvió sobre el tema en otra entrevista. La presidenta del bloque libertario reconoció el buen vínculo con el bloque PRO-Coalición Cívica y admitió que trabajaban de manera integrada en cuestiones de interés para la ciudad. Al mismo tiempo, sostuvo que ambos espacios seguían siendo independientes y que no existía una unidad formal definida.

La explicación puede resultar perfectamente válida, lo que tal vez llame la atención es el alcance político de esa integración, especialmente cuando se acerca una elección en la que deberán decidir si compiten contra el oficialismo o lo acompañan, aunque ya se sabía que los libertarios encabezados por Mauro Imperatori tenían el boleto picado desde hace rato por parte de su propia gente.

Leonel Juliá aportó otro elemento. Tras participar de un encuentro libertario en Avellaneda, defendió la necesidad de priorizar la construcción provincial de cara a 2027 por encima de las aspiraciones individuales. También sostuvo que La Libertad Avanza debía mantener sus principios ideológicos y resumió esa posición con una consigna contundente: “No movernos ni un milímetro de nuestros ideales”, algo contundente pero con poco significado, habiendo visto como se han manejado en Junín. En la misma entrevista reconoció que los cuatro concejales de La Libertad Avanza estaban siendo escuchados por el gobierno local y destacó la relación con Juan Fiorini y Pablo Petrecca y también defendió la necesidad de construir consensos en el Concejo, aunque no sepan para quien jugará Petrecca, que como siempre, quiere todo y no le deja nada a nadie.

Si bien la política admite alianzas, lo que no se entiende es que sus protagonistas pretendan presentar cualquier movimiento como una consecuencia natural de sus convicciones, sin explicar qué cambia y qué permanece.

Diego Cristina, por su parte, ya había señalado a comienzos de octubre que el bloque constituía un espacio independiente, con identidad propia, y que el diálogo con el Ejecutivo no implicaba un acuerdo electoral cerrado.

Sin embargo, también reconoció que Fiorini aparecía como el candidato natural del espacio gobernante en Junín, adelantándose incluso a Mauricio Macri, dueño del sello y que todavía no decidió donde jugará.

De hecho, Cristina fue desmentido por Gustavo Bories, coordinador libertario de la Cuarta Sección, quien reconoció las coincidencias y el diálogo con Petrecca, aunque aseguró que no existía un acuerdo definido.

El desenlace buscado es que los tres concejales elegidos por la lista libertaria terminen confluyendo con Petrecca cuando comience a definirse el escenario electoral de 2027.

CADA CUAL ATIENDE SU JUEGO

La operación incluye otra preocupación: que Javier Souto y los sectores de La Libertad Avanza que permanecen fuera de ese armado consigan convertirse en una alternativa capaz de restarle volumen electoral al proyecto del senador provincial y del intendente Fiorini.

Veronelli y Souto buscan ser los representantes de Victoria Villarruel en la Cuarta, interpretando que la vicepresidente tendrá un espacio de buen peso político para el año que viene, aunque sea en las antípodas de Milei.

Los Cornaglia esperan indicaciones de la troupe del Gordo Dan (Daniel Parisini), mientras Juan Manuel reparte sus horas entre el PAMI y sus viajes al interior, lo reemplaza Diego Carballo quien muestra obediencia por la línea partidaria.

El otro “becado” de ese grupo es el diputado nacional Joaquín Ojeda, quien por obediencia partidaria sigue levantando la mano en todo aquello que joda a los juninenses, ya sea la falta de financiamiento universitario que pone en jaque a la UNNOBA (paradójicamente un lugar donde estudió), el rechazo a la ley de zona fría y la agonía de jubilados, pensionados y discapacitados, atravesados por ingresos miserables.

La dirigencia que dijo venir a proponer nuevas formas de hacer política en poco tiempo, muy poco, terminó contando las monedas al estilo casta. Quienes prometieron terminar con los abusos de las tasas municipales hoy hacen fila para ser “levantamanos” del oficialismo en el Concejo Deliberante.

Peor todavía es el papel que debe hacer la concejal Cayzac, quien hace tan solo dos años, en 2024, recibió el premio a la Mujer Empresaria otorgado por la Sociedad de Comercio e Industria y sigue avalando en público las políticas libertarias del gobierno nacional, aunque hoy día lamentablemente deba soportar el peso de la morosidad como millones de argentinos, motivo que la llevó a tener más de 200 cheques rebotados.

Los dirigentes que se presentaron como alternativa al poder municipal están cada vez más cerca de integrarse a ese mismo poder

JUGAR CON EL ELECTORADO

En tiempos en que parece haberse perdido la representatividad política que debieran mantener los candidatos luego de ser elegidos democráticamente, no podemos callar frente a este tipo de muestras, cuando la transformación se produce sin una explicación que permita distinguir la evolución de las ideas de la conveniencia personal.

La Libertad Avanza se presentó en Junín con una promesa de ruptura. Su discurso cuestionaba los privilegios, la burocracia y las prácticas de la política tradicional. En materia municipal, también explotaba el malestar con las tasas y reclamaba revisar los costos de la estructura estatal.

Esa identidad fue la que le permitió conseguir representación en un Concejo donde el petrequismo llevaba años de predominio y de pases de un lado a otro de las ideologías, convirtiendo a la política en antipolítica o vulgarmente en un “cachivache”.

Veronelli y Souto buscan ser los representantes de Victoria Villarruel en la Cuarta.

Ahora, los libertarios cumplen un rol similar con el argumento respecto a la necesidad de construir una alternativa provincial competitiva y de priorizar el proyecto colectivo. Juliá lo explicó con claridad al sostener que no debían mirar solamente la fotografía del presente, sino la película completa.

La dificultad consiste en saber qué película están mirando y qué papel pretenden ocupar en ella los dirigentes de Junín.

Es válido que un acuerdo provincial pueda modificar las alianzas locales y otra, muy distinta, es utilizar esa posibilidad para pisotear una representación construida sobre la promesa de enfrentar al oficialismo.

La diferencia se vuelve más visible cuando se observa la trayectoria de Rubén Lorio. En 2025 integró la lista libertaria y posteriormente se incorporó al gobierno municipal de Fiorini, un movimiento que SEMANARIO ya había señalado en su nota sobre el acercamiento entre el PRO y La Libertad Avanza en el área de Deportes.

Aquello pudo ser interpretado como una incorporación individual. En el escenario actual adquiere otro significado: las fronteras entre ambos espacios venían haciéndose cada vez más permeables antes de que se abriera formalmente la discusión por las candidaturas de 2027.

Petrecca entiende ese mecanismo y antes de que ocurran las cosas él las había armado de antemano. Lo hizo para que Fiorini fuera el sucesor natural y ahora para tener mayoría en el Concejo. También fue desplazando al radicalismo de las listas y dejó una sola representante. Sólo se quedó con los miguelistas, que también tienen fama de angurrientos políticos como él.

Los tres concejales libertarios no cambiaron de parecer. Sino que cumplieron a la letra con un papel protagónico digno de un premio teatral.

La dirigencia que dijo venir a proponer nuevas formas de hacer política en poco tiempo, muy poco, terminó contando las monedas al estilo casta

El problema de fondo vuelve a ser la representación. Los votantes que eligieron a La Libertad Avanza lo hicieron con una expectativa concreta, aunque diversa: acompañar el proyecto de Milei, cuestionar a las estructuras tradicionales o castigar a quienes venían administrando el municipio. No todos sus electores tenían las mismas motivaciones, pero la boleta ofrecía una identidad reconocible.

Si sus concejales terminan incorporándose al proyecto de Petrecca será legítimo discutir las razones del cambio. Lo que no corresponde es fingir que esa transformación no existe hasta que el calendario electoral obligue a blanquearla. Una banca no es una propiedad privada del dirigente que la ocupa. Es una representación institucional obtenida mediante el voto, y esa condición exige explicar las decisiones que alteran sustancialmente el compromiso electoral original.

Un partido puede atravesar enfrentamientos y, aun así, construir una conducción, elaborar propuestas y establecer reglas claras para sus dirigentes. La incapacidad aparece cuando las diferencias se resuelven mediante desplazamientos sucesivos, cuando cada referente busca su propio destino y cuando la estrategia colectiva termina subordinada a la conservación de los cargos.

Eso es lo que La Libertad Avanza necesita explicar en Junín. El pase de un partido a otro puede ser legal. Las negociaciones pueden ser legítimas y una alianza puede resultar electoralmente razonable. Nada de eso elimina la obligación de actuar con honestidad frente a quienes confiaron en una propuesta. La política no consiste solamente en encontrar un lugar en la lista que viene, también exige hacerse cargo de la palabra que permitió llegar hasta allí.

La niebla que rodea al libertarismo juninense no se explica por la complejidad del escenario nacional ni por la distancia que todavía falta recorrer hasta las elecciones.

Si los tres concejales decidieron que su futuro está junto a Petrecca tendrán que decirlo. Si todavía creen que pueden representar una alternativa autónoma, deberán demostrarlo con decisiones y una conducta coherente, no solamente con declaraciones destinadas a ganar tiempo.

La casta, después de todo, no se define únicamente por el partido al que pertenece un dirigente. También se reconoce en la facilidad con que convierte el mandato de los votantes en una negociación de conveniencias. Y en Junín, mientras todos aseguran que todavía no hay nada definido, las piezas ya parecen estar acomodándose para que la historia termine exactamente donde algunos necesitaban que terminara.

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