viernes 6 de noviembre de 2026

DEPORTES | 5 nov 2026

Insolvencia Ueno Bank

Terremoto financiero en Paraguay: Conmebol, afectada por la caída de un gigante bancario

La entidad madre del fútbol sudamericano tiene millones congelados, mientras que futbolistas de la selección preparan demandas colectivas. Pese al escándalo, aseguran que las finales continentales no peligran.


El fútbol sudamericano recibió un durísimo impacto fuera de las canchas. La Conmebol quedó en el centro de un verdadero sismo financiero y político tras confirmarse que tiene atrapados G. 85.470 millones (aproximadamente 14,3 millones de dólares) en certificados de depósito dentro de Ueno Bank, la entidad digital que acaba de ser intervenida por el Banco Central de Paraguay debido a graves problemas de solvencia.

La caída de la institución bancaria —que lideraba el mercado en cantidad de clientes y ocupaba el quinto puesto en volumen de depósitos en su país— desató una crisis sistémica que salpica de lleno al deporte rey del continente, encendiendo alarmas en varios frentes.

Las finales continentales, a salvo

Pese a la magnitud de los fondos inmovilizados, desde la sede de Luque buscaron llevar tranquilidad absoluta al mundo del fútbol de cara al cierre de la temporada. A través de un comunicado oficial, la Conmebol garantizó que la organización de las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, así como el pago de los millonarios premios a los clubes finalistas, no corren ningún tipo de riesgo y se ejecutarán bajo los cronogramas previstos.

Jugadores y patrocinios, en jaque

El golpe más dramático en el plano deportivo lo sufren los propios protagonistas. Trascendió que al menos diez futbolistas de la Selección de Paraguay vieron congelados sus ahorros personales en la entidad y ya preparan una demanda colectiva para intentar recuperar su dinero.

Por otra parte, el escándalo desarticuló la estructura comercial del fútbol local. Ueno Bank era uno de los principales sponsors del balompié paraguayo. Horas después de la intervención, la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) comenzó a borrar el logo del banco de sus canales oficiales, abriendo una enorme incógnita sobre el futuro de los contratos de naming de los estadios más emblemáticos del país, como el Defensores del Chaco y la Nueva Olla de Cerro Porteño.

Mientras el Gobierno paraguayo asimila el costo político de la quiebra —que también arrastró a fondos previsionales del Estado—, las autoridades financieras buscan activar planes de contingencia. La pelota seguirá rodando en el continente, pero los despachos del fútbol sudamericano tardarán en recuperar la calma.




 

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias