El dato político de mayor peso en el cierre de la quinta sesión del Senado bonaerense fue el alivio económico de último momento conquistado por los 135 intendentes bonaerenses. Tras negociaciones a contrarreloj en los pasillos de la Cámara Alta, el Senado convirtió en Ley el proyecto que llegó desde Diputados con media sanción que modifica la Ley N°15.561 del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento Municipal (FEFIM).
La nueva norma elimina las restricciones para la primera de las cuatro cuotas que obligaban a afectar partidas a programas provinciales específicos y establece que la totalidad de los giros transferidos pasen a tener carácter de 100% de libre disponibilidad, otorgándoles a los jefes comunales del conurbano y del interior una liquidez clave y margen de maniobra irrestricto para afrontar sueldos, aguinaldos y gastos operativos de fin de año.
El envío y si se mantiene el 70% libre y el 30% afectado a proyectos específicos de las otras cuotas queda a disposición y decisión de la Bicameral, que el Senado todavía no conformó, pero Diputados ya tiene a sus representantes.
A esta victoria territorial se sumó otro golpe de timón institucional: la sanción definitiva de la reforma al Tribunal Fiscal de Apelación, impulsada con acuerdo transversal por las cúpulas de Unión por la Patria, la UCR, el PRO y La Libertad Avanza (Tignanelli, Eslaiman, Garciarena, Rabinovich, Rovello y Rozas), que agilizará las controversias tributarias con ARBA.
Asimismo, el paquete con fuerza de ley incluyó un fuerte respaldo al sur bonaerense mediante la actualización del régimen de beneficios e incentivos fiscales para el Área Patagónica y la Zona Austral Desfavorable (proyecto de Alejandro Dichiara), junto a la ley de la platense Lucía Iañez que garantiza el derecho a la comunicación y resguardo de vínculos afectivos para niños y adolescentes alojados en hogares o familias de acogida.