SECCIÓN HIPHOP PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 528 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 22 AL 28 DE AGOSTO DE 2026
La escena estadounidense está atravesando un año cargado de grandes lanzamientos. Algunos de los discos más destacados que vieron la luz durante estos meses son "Who Coppin", de Larry June; "Cry Baby", de Vince Staples; "Planet Frog", de Action Bronson; y "The Plugs I Met 2.5", de Benny The Butcher.
Si hablamos de producción, nombres como The Alchemist, Daringer o Conductor Williams suelen aparecer entre los mejores de la escena estadounidense actual. Sin embargo, desde las sombras, dos de los artistas más importantes que tuvo —y tiene— esta cultura estuvieron preparando algo especial.
Por un lado está el histórico Busta Rhymes, rapero neoyorquino con más de 45 años de trayectoria, integrante de "Flipmode Squad", junto a artistas como Rah Digga y otros que pasaron por el colectivo, como su familiar Rampage.
Busta debutó como solista en 1996 con su disco "The Coming", un trabajo donde su manera exaltada y energética de rapear comenzó a consolidar una identidad que, con el paso de los años, lo convertiría en uno de los grandes nombres de la historia de la cultura HipHop.
Del otro lado aparece el joven de Detroit al que ya le dedicamos una nota completa: el fallecido y legendario J Dilla. Un productor que, a través de sus obras, cambió la manera de producir HipHop y dejó una influencia que todavía puede escucharse en gran parte de la música actual.
Este nuevo proyecto nace gracias a la increíble cantidad de beats que J Dilla dejó almacenados y a la buena relación que existía entre el productor y Busta Rhymes.
J Dilla falleció en 2006, pero quedaron registrados cientos de beats que todavía no habían sido utilizados. Busta tomó varios de ellos y lanzó el 21 de agosto el disco "Dillagence 2", secuela directa del mixtape "Dillagence", publicado en 2007.
Durante agosto se presentaron dos sencillos: "Spazzz", el 5 de agosto, y "Talk Ya Shit", el 13 de agosto, este último en colaboración con el rapero de Nueva Orleans Lil Wayne. Dos canciones donde el público pudo disfrutar de las rimas de Busta y de beats que permanecieron ocultos durante años y que ahora encuentran una nueva vida.
La principal polémica surgió alrededor de los videoclips de ambos sencillos, donde aparece un personaje humanoide de color violeta junto con distintas ediciones realizadas mediante inteligencia artificial. La decisión fue criticada por algunos seguidores, quienes cuestionaron el uso de una herramienta considerada, por muchos, demasiado impersonal y carente de la humanidad que representa una obra artística.
Una discusión similar ya había aparecido anteriormente cuando The Alchemist y Erykah Badu presentaron el sencillo "Next To You", cuya portada mostraba un retrato de ambos con estética de anime generado mediante inteligencia artificial.
Foto del single “Talk Ya Shit” de Busta Rhymes, J Dilla y Lil Wayne
Más allá de esas discusiones, lo que parece seguro es que estamos ante una obra que permitirá a más de uno volver a disfrutar del sonido de J Dilla. Y, quizás, lo más emocionante sea saber que todavía quedan producciones suyas sin descubrir.
Porque si algo dejó el productor de Detroit fue un legado imposible de medir. A eso se suma la presencia de Busta Rhymes, uno de los MC más increíbles que ha dado esta cultura durante sus más de 50 años de historia.
Una dupla letal, incluso dos décadas después.